miércoles, 3 de noviembre de 2010

...

hace unos días...
hace unos meses, mejor dicho, que más o menos a esta hora y con asombrosa regularidad, me empieza a doler el corazón.
y ese dolor es como una punzada, como un cosito que se te mete muy adentro del esternón, como si una parte de los sentimientos estuviera enferma o más bien muerta, un infarto de miocardio sentimental.
es increíble hasta qué punto la mente somatiza lo que está sucediendo en el plano psíquico.
de la abundancia del corazón... habla el inconsciente -

miércoles, 6 de octubre de 2010

difícil de explicar, fácil de sentir

Llega un momento de tu vida en el que asumís la edad que tenés y la aplicás a todo lo que podés considerar. Hay gente que posiblemente no lo entienda nunca, eso es obvio, siempre hay payasos e hipócritas y mediocres y verdes.
A lo que voy, es que -irremediablemente siempre termino hablando de amor- por ahí en un instante te das cuenta de que maduraste y que tenés que dejar de actuar como una pendeja con respecto a ciertas cuestiones. Por ejemplo, no poner en evidencia que te gusta alguien chocándote las cosas.
Lamentablemente, es inevitable.
La taradez que sobreviene al espíritu cuando captás las feromonas que van con vos es natural como una papa hervida con aceite.
No considero que sea la metáfora más adecuada, pero es la primera que se me vino a la cabeza.
Y sí, te ponés colorada, lo mirás de refilón, te tropezás, se te lengua la traba, intentás hacer de cuenta que no te importa o bien querés llamarle la atención, te llevás por delante las cosas de lo nerviosa que te ponés. Me pregunto si realmente el organismo tendrá una configuración de "inmadurez mode on" o algo así que es lo que te hace quedar en ridículo y gritar a los cuatro vientos en lenguaje corporal que alguien te encanta.
Sinceramente pensé que esto no me iba a volver a pasar.
Pero me pasa y creo que con la persona más equivocada de todas las equivocadas.
Si hay un remedio al estado de encantamiento pelotudo, lo quiero ya porque estoy quedando como una bobalicona enamorada y no me gusta para nada.

viernes, 1 de octubre de 2010

there's something D E L I C I O U S in oblivion

Un día me voy a hacer la viva, me va a pegar el pire.
Voy a agarrar esa cabeza, y partirla como un melón
Voy a tirarte de las mechas enreveradas para que se desarmen
Voy a explorar todos tus pensamientos que jamás dejás entrever en nada
Voy a hacer que los ojos se te den vuelta de tanto querer
Voy a proponerme que el nola pase a ser un late
Pero quedate tranquilo, que no va a ser hoy.
Ni mañana, ni pasado, ni pasado pasado.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Días y flores (me gusta mucho!)

Si me levanto temprano,
fresco y curado,
claro y feliz,
y te digo: «voy al bosque
para aliviarme de ti»,
sabe que dentro tengo un tesoro
que me llega a la raíz.
Si luego vuelvo cargado
con muchas flores
(mucho color)
y te las pongo en la risa,
en la ternura, en la voz,
es que he mojado en flor mi camisa
para teñir su sudor.
Pero si un día me demoro, no te impacientes,
yo volveré más tarde.
Será que a la más profunda alegría
me habrá seguido la rabia ese día:
la rabia simple del hombre silvestre,
la rabia bomba —la rabia de muerte—,
la rabia imperio asesino de niños,
la rabia se me ha podrido el cariño,
la rabia madre por dios tengo frío,
la rabia es mío —eso es mío, sólo mío—,
la rabia bebo pero no me mojo,
la rabia miedo a perder el manojo,
la rabia hijo zapato de tierra,
la rabia dame o te hago la guerra,
la rabia todo tiene su momento,
la rabia el grito se lo lleva el viento,
la rabia el oro sobre la conciencia,
la rabia —coño— paciencia paciencia.

La rabia es mi vocación.

Si hay días que vuelvo cansado,
sucio de tiempo,
sin para amor,
es que regreso del mundo,
no del bosque, no del sol.
En esos días,
compañera,
ponte alma nueva
para mi más bella flor.
 
Silvio Rodríguez 

martes, 21 de septiembre de 2010

para hablar sobre lo simple

"Nosotras somos chicas sencillas"
Alejandra "la Colo" Sanitá


Palabras sabias de mi hermana del alma, dichas hace muy poco y en un contexto muy gracioso, pero que no dejan de ser ciertas.
Hoy quería decir algo. Ser simple no es ser simplón. Que no se confunda una cosa con la otra.
Porque últimamente me estoy cruzando con gente que le parece que porque se rebusca o porque le da importancia al tema de la plata -y demás materialidades poco trascendentes en lo que hace a la calidad de persona- se cree que es RE complejaimportanteúnicaespecial.
Vamos a aclarar los tantos: creo muy poco necesario tener que armarse todo un... fetichismo, si se quiere, alrededor de la propia personalidad. Para tirar un ejemplo: En estos años que vine más grandota me fui dando cuenta de que hay muchas minas que conocía que ya de por sí eran raritas, como me solían decir a mí también en una época porque escuchaba Linkin Park (que reviente el boludómetro nomás). Lo que jamás me imaginé, que iban a llegar a tal punto de histrionismo e inclusive de rebuscamiento innecesario. Que con tal de ser diferentes iban a intentar hacer cualquier cosa. Que partes de su personalidad iban a ir desdibujándose hasta transformarse en cosas completamente disímiles a las que conocí una vez. En síntesis, no puedo creer que gente a la cual conozco como a la palma de mi mano cambie tanto.
Lo peor es saber, o mejor dicho intuir, que esas personas cambian a propósito. A veces capaz que ni se dan cuenta, pero se nota mucho que en el fondo hay una implícita intención de causar algo.
Noto que el concepto de lo que es simple se confunde con el concepto de lo chato e insípido. Mismo en los negocios, cuando vas a comprar algo y te muestran algo sencillo, algo económico, algo sencillito (eso teóricamente quiere decir que es más choto que lo sencillo).
Estoy dándome cuenta de que hay mucha careteada dando vueltas, en especial con lo que tiene que ver con los sentimientos personales e íntimos. Mucho pibe que tiene mambos raros para enamorarse, mucho no sos vos, soy yo. No se vale. ¿Desde cuándo hay que estar aproblemado, acomplejado, destruido, para ser atractivo? Mucha histeria, mucho lujo de plástico alrededor del corazón. ¿Desde cuándo hay que hacer teatro y medio para empezar a andar con alguien? ¿Desde cuándo una amiga tiene semejantes comportamientos ciclotímicos, cuando antes solían ser carne y uña?
¿Desde cuándo hay que llamar la atención constantemente para intentar ser feliz? (Aunque como siempre digo, la felicidad -creo- no existe)
¿Desde cuándo hay que mistificar la personalidad de uno como si por tener más problemas sumaras más puntos o fueras más interesante?
Disculpen, pero a mí los mambos extraños no me resultan interesantes.
La simplicidad es eso, es no ponerse el plastiquito por encima. La carne desnuda, flesh and blood, es muchísimo más atrayente.
Ser simple no es achatarse. Ser simple es no agregarte cosas a propósito. Es no ser un arbolito de navidad con bolas de problemas construidos colgando. Ser simple es disfrutar lo que se puede, no ser choto o no tener sueños. Yo quiero ser simple, intento lo más que puedo, a veces me sale y a veces no.
Gracias.

jueves, 16 de septiembre de 2010

...

medusita.
Y de repente vos comenzás a cambiar de idea con respecto a alguien. Casi como cambia la temperatura del ambiente.
Y cuando menos te lo esperás, te encontrás pensando en una persona que más que seguro no piensa en vos.
Y cuando pensabas que siendo persona estabas genial, empezás a desear ser un bucle.

domingo, 12 de septiembre de 2010

¿cómo andás?

Es quizás -o al menos para mí- la pregunta más complicada de responder. ¿Por qué?
Porque cada vez que estás por contestar te comprometés y saltás o al sincericidio más pleno o a la mentira más cruda y vulgar. Al mismo tiempo, te exponés a muuuuuchas reacciones de parte del que pregunta.
Me explico.
A veces tengo la sensación de que cada vez que respondés al comoandás, como en la propaganda, es perjudicial pero conveniente contestar con un todobienyvos. Si saltás diciendo todomal, for example, que es lo que a muchos se nos cruzaría por la cabeza decir en infinidad de ocasiones, estamos en problemas. Enseguida se viene la mirada de carnero degollado del otro, ese porquéeeeeee como lastimoso y hasta peyorativo si viene de parte de alguien que mucho no te bancás, con la consiguiente avalancha de consejos si desembolsás aunque sea sintéticamente tu asunto o directamente el glacial frío de un "aaaaah, bueno ya va a pasar" como diciendo "no tengo la más puta gana de escucharte". Pareciera ser que si admitís que no estás pasando por tu mejor momento, la mirada del otro se torna insoportable: se condiciona como si se estuviera frente a un depresivo total, un emo de primera línea, una pobre mina sufrida o vaya uno a saber qué cosa. Y no es así.
Está bien estar mal. En algún momento te tiene que pasar que no des más con lo que te está pasando. Responder que estás mal o que no estás tan bien como quisieras no debería ser el pase libre a que te miren con lástima, a no ser que estés hablando con un amigo (por supuesto, si hablás con un amigo no va a reaccionar así, o eso es lo que se espera) o con alguien que de por sí es bastante sincero. Además, se puede estar mal anímicamente, cansado, agobiado, y seguir haciendo tu vida tranquilamente sin tener que estar hecho un mar de lágrimas y estar destrozado y, al mismo tiempo, sin falsearla. Da la impresión de que existe inclusive gente morbosa, que disfruta cuando le contestás un todomal. Tal vez sea esa la razón por la cual nos gusta más usar la careta.
Igualmente, no estoy diciendo que haya que contarle vida y obra a cualquiera que te pregunte cómo estás. Sólo quiero reivindicar un poco esto de intentar ser sincero con uno mismo, y no terminar somatizando los malos sentimientos por quererlos ocultar para que no exponerte a estas reacciones de mierda. Si se me murió mi compañera de hace diez años, tengo derecho a estar dolida y llorarla en paz sin que me digan "era un perro", por ejemplo. Lidiar con los reales pelotudos que no comprenden el dolor propio-ajeno, y que intentan vivir con una filosofía de optimismo barato y feliz ignorancia me rompe mucho los ovarios.