viernes, 24 de septiembre de 2010

Días y flores (me gusta mucho!)

Si me levanto temprano,
fresco y curado,
claro y feliz,
y te digo: «voy al bosque
para aliviarme de ti»,
sabe que dentro tengo un tesoro
que me llega a la raíz.
Si luego vuelvo cargado
con muchas flores
(mucho color)
y te las pongo en la risa,
en la ternura, en la voz,
es que he mojado en flor mi camisa
para teñir su sudor.
Pero si un día me demoro, no te impacientes,
yo volveré más tarde.
Será que a la más profunda alegría
me habrá seguido la rabia ese día:
la rabia simple del hombre silvestre,
la rabia bomba —la rabia de muerte—,
la rabia imperio asesino de niños,
la rabia se me ha podrido el cariño,
la rabia madre por dios tengo frío,
la rabia es mío —eso es mío, sólo mío—,
la rabia bebo pero no me mojo,
la rabia miedo a perder el manojo,
la rabia hijo zapato de tierra,
la rabia dame o te hago la guerra,
la rabia todo tiene su momento,
la rabia el grito se lo lleva el viento,
la rabia el oro sobre la conciencia,
la rabia —coño— paciencia paciencia.

La rabia es mi vocación.

Si hay días que vuelvo cansado,
sucio de tiempo,
sin para amor,
es que regreso del mundo,
no del bosque, no del sol.
En esos días,
compañera,
ponte alma nueva
para mi más bella flor.
 
Silvio Rodríguez 

martes, 21 de septiembre de 2010

para hablar sobre lo simple

"Nosotras somos chicas sencillas"
Alejandra "la Colo" Sanitá


Palabras sabias de mi hermana del alma, dichas hace muy poco y en un contexto muy gracioso, pero que no dejan de ser ciertas.
Hoy quería decir algo. Ser simple no es ser simplón. Que no se confunda una cosa con la otra.
Porque últimamente me estoy cruzando con gente que le parece que porque se rebusca o porque le da importancia al tema de la plata -y demás materialidades poco trascendentes en lo que hace a la calidad de persona- se cree que es RE complejaimportanteúnicaespecial.
Vamos a aclarar los tantos: creo muy poco necesario tener que armarse todo un... fetichismo, si se quiere, alrededor de la propia personalidad. Para tirar un ejemplo: En estos años que vine más grandota me fui dando cuenta de que hay muchas minas que conocía que ya de por sí eran raritas, como me solían decir a mí también en una época porque escuchaba Linkin Park (que reviente el boludómetro nomás). Lo que jamás me imaginé, que iban a llegar a tal punto de histrionismo e inclusive de rebuscamiento innecesario. Que con tal de ser diferentes iban a intentar hacer cualquier cosa. Que partes de su personalidad iban a ir desdibujándose hasta transformarse en cosas completamente disímiles a las que conocí una vez. En síntesis, no puedo creer que gente a la cual conozco como a la palma de mi mano cambie tanto.
Lo peor es saber, o mejor dicho intuir, que esas personas cambian a propósito. A veces capaz que ni se dan cuenta, pero se nota mucho que en el fondo hay una implícita intención de causar algo.
Noto que el concepto de lo que es simple se confunde con el concepto de lo chato e insípido. Mismo en los negocios, cuando vas a comprar algo y te muestran algo sencillo, algo económico, algo sencillito (eso teóricamente quiere decir que es más choto que lo sencillo).
Estoy dándome cuenta de que hay mucha careteada dando vueltas, en especial con lo que tiene que ver con los sentimientos personales e íntimos. Mucho pibe que tiene mambos raros para enamorarse, mucho no sos vos, soy yo. No se vale. ¿Desde cuándo hay que estar aproblemado, acomplejado, destruido, para ser atractivo? Mucha histeria, mucho lujo de plástico alrededor del corazón. ¿Desde cuándo hay que hacer teatro y medio para empezar a andar con alguien? ¿Desde cuándo una amiga tiene semejantes comportamientos ciclotímicos, cuando antes solían ser carne y uña?
¿Desde cuándo hay que llamar la atención constantemente para intentar ser feliz? (Aunque como siempre digo, la felicidad -creo- no existe)
¿Desde cuándo hay que mistificar la personalidad de uno como si por tener más problemas sumaras más puntos o fueras más interesante?
Disculpen, pero a mí los mambos extraños no me resultan interesantes.
La simplicidad es eso, es no ponerse el plastiquito por encima. La carne desnuda, flesh and blood, es muchísimo más atrayente.
Ser simple no es achatarse. Ser simple es no agregarte cosas a propósito. Es no ser un arbolito de navidad con bolas de problemas construidos colgando. Ser simple es disfrutar lo que se puede, no ser choto o no tener sueños. Yo quiero ser simple, intento lo más que puedo, a veces me sale y a veces no.
Gracias.

jueves, 16 de septiembre de 2010

...

medusita.
Y de repente vos comenzás a cambiar de idea con respecto a alguien. Casi como cambia la temperatura del ambiente.
Y cuando menos te lo esperás, te encontrás pensando en una persona que más que seguro no piensa en vos.
Y cuando pensabas que siendo persona estabas genial, empezás a desear ser un bucle.

domingo, 12 de septiembre de 2010

¿cómo andás?

Es quizás -o al menos para mí- la pregunta más complicada de responder. ¿Por qué?
Porque cada vez que estás por contestar te comprometés y saltás o al sincericidio más pleno o a la mentira más cruda y vulgar. Al mismo tiempo, te exponés a muuuuuchas reacciones de parte del que pregunta.
Me explico.
A veces tengo la sensación de que cada vez que respondés al comoandás, como en la propaganda, es perjudicial pero conveniente contestar con un todobienyvos. Si saltás diciendo todomal, for example, que es lo que a muchos se nos cruzaría por la cabeza decir en infinidad de ocasiones, estamos en problemas. Enseguida se viene la mirada de carnero degollado del otro, ese porquéeeeeee como lastimoso y hasta peyorativo si viene de parte de alguien que mucho no te bancás, con la consiguiente avalancha de consejos si desembolsás aunque sea sintéticamente tu asunto o directamente el glacial frío de un "aaaaah, bueno ya va a pasar" como diciendo "no tengo la más puta gana de escucharte". Pareciera ser que si admitís que no estás pasando por tu mejor momento, la mirada del otro se torna insoportable: se condiciona como si se estuviera frente a un depresivo total, un emo de primera línea, una pobre mina sufrida o vaya uno a saber qué cosa. Y no es así.
Está bien estar mal. En algún momento te tiene que pasar que no des más con lo que te está pasando. Responder que estás mal o que no estás tan bien como quisieras no debería ser el pase libre a que te miren con lástima, a no ser que estés hablando con un amigo (por supuesto, si hablás con un amigo no va a reaccionar así, o eso es lo que se espera) o con alguien que de por sí es bastante sincero. Además, se puede estar mal anímicamente, cansado, agobiado, y seguir haciendo tu vida tranquilamente sin tener que estar hecho un mar de lágrimas y estar destrozado y, al mismo tiempo, sin falsearla. Da la impresión de que existe inclusive gente morbosa, que disfruta cuando le contestás un todomal. Tal vez sea esa la razón por la cual nos gusta más usar la careta.
Igualmente, no estoy diciendo que haya que contarle vida y obra a cualquiera que te pregunte cómo estás. Sólo quiero reivindicar un poco esto de intentar ser sincero con uno mismo, y no terminar somatizando los malos sentimientos por quererlos ocultar para que no exponerte a estas reacciones de mierda. Si se me murió mi compañera de hace diez años, tengo derecho a estar dolida y llorarla en paz sin que me digan "era un perro", por ejemplo. Lidiar con los reales pelotudos que no comprenden el dolor propio-ajeno, y que intentan vivir con una filosofía de optimismo barato y feliz ignorancia me rompe mucho los ovarios.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Alguien - Silvio Rodríguez

Alguien se vuelve sobre mi quejosa soledad,
algún respiro alguien me da con despreocupación.
Volcado sobre mis papeles no he reparado, en un alguien que se va...

Alguien es sólo un buen objeto,
una mirada, un buen recuerdo,
a veces es un candil,
o un camisón de dormir.
Una cigarra, un nuevo cielo,
una palabra desde lejos.
alguien lo es todo a la vez
y todo pasa después
.


Mas yo sé que alguien me buscó tanteando un baño gris,
yo sé que alguien suavizó mi forma de vivir.
Y esta querida tempestad que en mi bolsillo va sufriendo por la luz.

Alguien es sólo un buen objeto,
una mirada, un buen recuerdo,
a veces es un candil,
o un camisón de dormir.
Una cigarra, un nuevo cielo,
una palabra desde lejos.
alguien lo es todo a la vez
y todo pasa después
.


http://www.youtube.com/watch?v=Z1tzhGI1psw

viernes, 3 de septiembre de 2010

lejos de ella

"I never wanted to be away from her. She had the spark of life." De la película Away From Her

Kira era un perro.
En cuanto a anatomía nada más, porque su mirada era de humano y sus gestos eran de humano y sus actitudes eran de humano.
Dormía en una cama, comía de un plato, viajó en avión, viajó en trafic, viajó en auto (chocamos una vez, con ella a bordo), viajó en changuito del super con paraguas y todo.
Si hubiera nacido con fisonomía humana, hubiera sido una de esas valquirias mitológicas gordas y rubias, con vocecita de soprano.
Fue el único perro al que vi reírse a carcajadas en toda mi vida. Se tiraba boca arriba en el piso, moviendo la cola, y podías jurar que en ese momento se estaba riendo.
No conozco felicidad más pura que la de Kira cuando papá le decía "vamos a la calle".
Tampoco vi jamás un perro que, como ella, te dijera con la mirada "no me hinches las pelotas".
Puedo asegurar que todo el que pisó mi casa y tuvo la oportunidad de verla aunque sea una vez, la quiere. Ni hablemos de mis amigas, de los amigos de mi hermano, de mis ex-novios, de los novios de mis amigas, de mis familiares.
A Kira no le importaba mudarse ochenta veces de casa o de país. Ella, estuviéramos donde estuviéramos, siempre encontraba su rinconcito y se ponía feliz. Le bastaba con estar acompañada y acompañar, con participar, con querer.
Kira fue mi regalo de un día del niño hace una década atrás. Estaba con sus hermanitos en una jaula en lo alto de la montaña. Cuando Nacho y yo la vimos, puedo jurar y re-jurar que fue amor a primera vista. Mamá le tenía miedo a los perros, y no quería saber nada con comprar una mascota. Menos un perro labrador, que cuando creciera se iba a venir grande. Pero algo, vaya uno a saber qué, la convenció de algún modo y nos la llevamos. Un idiota que estaba de paso tuvo el descaro, la hijaputez de decirle a mis viejos "desháganse de él", refiriéndose a Kirita cachorra, que tenía un mes y dos semanas de vida. Decí que no le hicimos caso.
Cuando pensábamos un nombre para ella, Kira fue el primero que se me vino a la cabeza. Originalmente Kira era la amiga china de la muñeca Barbie. Ahora, a un día de su muerte, descubrí que Kira en persa significa Sol. Nunca un nombre más adecuado.
Durante diez años ella fue nuestra estrella de guía, nuestra perlita de felicidad, nuestra nonina, nuestra nonita por favor, nuestra cachorra vieja, nuestro amor incondicional. Kira logró que mamá le pierda el miedo a los perros, le enseñó a amar a los animales. Kira logró que mi viejo saliera a caminar. Kira logró que Nacho se enternezca. Kira logró que estudiar me fuera más ameno, porque hiciéramos lo que hiciéramos siempre estaba ahí.
En los momentos de decisión, ella siempre fue uno de los ejes.
En las penas, ella siempre fue nuestra alegría.
En las buenas, ella siempre acompañó el festejo.
Y ahora se fue.
Es tan duro tener que dejar ir a alguien a quien le diste la mano para siempre de chiquita, a quien te dio su patita en los momentos más duros.
Alguien que te venía a despertar por las mañanas y a la madrugada dormía con vos.
No llego a comprender por qué se fue así, cómo de la noche a la mañana aparentemente se enfermó, cómo después de recibir tanto amor y tantos cuidados no resistió. No entiendo, no creo que haya sido su hora de partir.
Extraño el ruido de sus patitas, cómo estaba siempre comiendo alguna boludez, cómo se desesperaba por el pan y la carne, cómo corría de más chica por el pasto, cómo era capaz de hablarme con la mirada, cómo me recibía cuando llegaba de bailar o de la escuela o de la facultad, ella siempre tenía una razón para mover la cola, menos en estos últimos días.
Quiero honrarla y quiero que viva por siempre en la memoria y el corazón de toda mi familia. Quiero que sepa donde quiera que esté que fue especial, que no tengo más que palabras de amor y gratitud para con ella y su cariño arrasador.
Quiero que realmente tenga idea de lo MUCHO que la amé, la amo y la amaré por siempre.
Y si hubiera sido una mujer, habría sido una mina de fierro, humilde y buena, tierna y dulce.
No tuvo hijos, pero hasta en cierto sentido es comprensible, porque ni su descendencia se iba a poder comparar con lo que ella fue en nuestra vida.
Donde estés nona, gracias. Gracias por todo el amor, por las alegrías, por la felicidad y la fidelidad.
Y cuidanos desde el cielo, cumplí la función que Dios o Alá o Buda o quien sea te encomendó, que es ser un ángel. Fuiste ya de por sí un ángel en vida, así que muy difícil no te va a ser.
Siempre en el corazón...
Hasta siempre, hermosa. Como te dije ayer antes de irme... "Chau, mi amor".

jueves, 2 de septiembre de 2010

sharing is caring

por las dudas NO es mi dedo
si me dejás, si me cedés el espacio.
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