martes, 21 de septiembre de 2010

para hablar sobre lo simple

"Nosotras somos chicas sencillas"
Alejandra "la Colo" Sanitá


Palabras sabias de mi hermana del alma, dichas hace muy poco y en un contexto muy gracioso, pero que no dejan de ser ciertas.
Hoy quería decir algo. Ser simple no es ser simplón. Que no se confunda una cosa con la otra.
Porque últimamente me estoy cruzando con gente que le parece que porque se rebusca o porque le da importancia al tema de la plata -y demás materialidades poco trascendentes en lo que hace a la calidad de persona- se cree que es RE complejaimportanteúnicaespecial.
Vamos a aclarar los tantos: creo muy poco necesario tener que armarse todo un... fetichismo, si se quiere, alrededor de la propia personalidad. Para tirar un ejemplo: En estos años que vine más grandota me fui dando cuenta de que hay muchas minas que conocía que ya de por sí eran raritas, como me solían decir a mí también en una época porque escuchaba Linkin Park (que reviente el boludómetro nomás). Lo que jamás me imaginé, que iban a llegar a tal punto de histrionismo e inclusive de rebuscamiento innecesario. Que con tal de ser diferentes iban a intentar hacer cualquier cosa. Que partes de su personalidad iban a ir desdibujándose hasta transformarse en cosas completamente disímiles a las que conocí una vez. En síntesis, no puedo creer que gente a la cual conozco como a la palma de mi mano cambie tanto.
Lo peor es saber, o mejor dicho intuir, que esas personas cambian a propósito. A veces capaz que ni se dan cuenta, pero se nota mucho que en el fondo hay una implícita intención de causar algo.
Noto que el concepto de lo que es simple se confunde con el concepto de lo chato e insípido. Mismo en los negocios, cuando vas a comprar algo y te muestran algo sencillo, algo económico, algo sencillito (eso teóricamente quiere decir que es más choto que lo sencillo).
Estoy dándome cuenta de que hay mucha careteada dando vueltas, en especial con lo que tiene que ver con los sentimientos personales e íntimos. Mucho pibe que tiene mambos raros para enamorarse, mucho no sos vos, soy yo. No se vale. ¿Desde cuándo hay que estar aproblemado, acomplejado, destruido, para ser atractivo? Mucha histeria, mucho lujo de plástico alrededor del corazón. ¿Desde cuándo hay que hacer teatro y medio para empezar a andar con alguien? ¿Desde cuándo una amiga tiene semejantes comportamientos ciclotímicos, cuando antes solían ser carne y uña?
¿Desde cuándo hay que llamar la atención constantemente para intentar ser feliz? (Aunque como siempre digo, la felicidad -creo- no existe)
¿Desde cuándo hay que mistificar la personalidad de uno como si por tener más problemas sumaras más puntos o fueras más interesante?
Disculpen, pero a mí los mambos extraños no me resultan interesantes.
La simplicidad es eso, es no ponerse el plastiquito por encima. La carne desnuda, flesh and blood, es muchísimo más atrayente.
Ser simple no es achatarse. Ser simple es no agregarte cosas a propósito. Es no ser un arbolito de navidad con bolas de problemas construidos colgando. Ser simple es disfrutar lo que se puede, no ser choto o no tener sueños. Yo quiero ser simple, intento lo más que puedo, a veces me sale y a veces no.
Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario